sábado, 29 de enero de 2011

28.1.11


Es hora de despertar -penso- entre abrió los ojos y observo su alrededor. El sol se colaba por la ventana, el aire estaba que explotaba, hacia mucho calor y ninguna sabana cubría tu cuerpo. Quiso volver a dormir pero el loro del vecino  había despertado y demandaba comida eso era un gran problema. De pronto una presión en su panza la hizo percatar de otra presencia en esa cama, se voltio y solo pudo sonreír. El estaba a su lado, comprendio la falta de una sabana, era muy caluroso a la hora de dormir, aunque mantenía la manía de quererte cerca. Se lo notaba tranquilo, sin dudas estaba durmiendo bien, su respiración era suave y pausada. Su rostro... su rostro te atrapaba, como podia irradiar tanta paz?, sus labios apenas entre abiertos, sus ojos apenas apretados dada la claridad, y sus cejas sin expresión alguna. Podrías estar horas viéndolo dormir jamas te cansarias. El no era perfecto, el era perfecto para vos, y eso.. era mil veces mejor. cariciaste su pelo, y automaticamente el sonrió. Te preguntaste el porque de esa sonrisa, acaso el reconocia tus manos?, incluso dormido podia diferenciar una caricia tuya a la de cualquiera? Continuaste con esa acción y viste como crecia la sonrisa en su rostro, a sus ojos  pareció no importarle la luz y disfrutar de esa caricia. Tú mente te jugo una mala pasada y recordó todo lo que vivieron juntos y lo que no vivirían por que solo les quedaba un mes juntos, cuatro semanas, malditos veintiocho días. Saberlo ya era un peso, pero poder decir exactamente cuantos segundos faltaban para ese adiós lo hacia peor. Acaso valía la pena ese sufrimiento previo? Acaso habían tomado decisiones muy apresurados? Valía la pena estar juntos en este momento? Preguntas que parecían no tener respuesta... Unos ojos verdes te hicieron abandonar esa nebulosa en la que te encontrabas. Su buen día amor. Termino con el "viaje mental" que te habías pegado, lo miraste y el volvió a repetir lo mismo -creyendo que no lo habías escuchado-. Y ahí comprendiste que todo tenia sentido, que lo amabas por sobre todas las cosas y que no importaba nada mas.  No importaba el dolor y el sufrimiento, no importaba la distancia que los había separado, no importaban esos 10 meses sin él, no importaba la cercana despedida, no importaba las lagrimas derramadas, siquiera importaba tu mejor amiga -esa que te dijo de todo menos que eras linda cuando se entero- solo importaba el presente.
Y tu presente era él.



No hay comentarios:

Publicar un comentario